El villano del mes: Victor Von Muerte

O Victor Von Doom para los angloparlantes e influenciados, donde "Doom" es algo más que muerte, sería como "Condenación" o algo así.

Debo reconocer que, como coleccionista de Los 4 Fantásticos le he ido cogiendo cierto cariño a Muerte. Hay varias cosas de él que le hacen especial, y goza de no la más importante, pero sí una de las obligatorias para conseguir un buen villano: Una estética impactante.

Hagamos un breve análisis, para aquellos directores que quieran dotar de un trasfondo profundo a sus villanos (no olvidemos que estos artículos están concebidos para que ayudaros a crear los enemigos de vuestras partidas). Victor Von Muerte, príncipe de un país del este de Europa llamado Latveria, conoce a Reed Richards en la universidad, donde su ansia de conocimiento y poder le lleva a experimentar peligrosamente en un proyecto sobre el que el propio Richards le previno. Pese a todo, y continuando con ello, Victor sufre un accidente que le desfigura la cara, y culpa de ello a Richards.

Desde entonces su odio hacia Reed y toda su familia roza la obsesión, pero no deja en ello todos sus esfuerzos, y lo combina hábilmente con un hambre de poder que desarrolla desde el país que actualmente ya gobierna: Latveria.

Para aderezar este combinado de odio y megalomanía, Muerte domina las artes oscuras de la magia, y lleva una armadura que proyecta rayos, le permite volar y seguro que abriga un montón. Además de esto tiene (o tuvo en su día, mejor dicho, ya que últimamente no hace mucho uso de ellos) un ejército de robots llamados "Doombots", exactamente similares a él en apariencia, y la mar de útiles en combate.

Aventuras en una hoja


Antes de empezar quisiera remitiros a la entrada que ha hecho Velasco en el blog anteriormente conocido como Tranquilos... seguro que sólo son minions, ahora llamado Petrificación o Polimorfía acerca del concurso One Page Dungeon, entrada que conocí mientras escribía este artículo, y cuyos participantes hacen enrojecer a las líneas que veréis a continuación.

Como los más activos en Google+ ya sabréis, me encuentro desarrollando Star Wars Fate. En uno de los ciclos de pruebas, dirigí una partida a mi grupo de juego de siempre, partida que por motivos laborales y familiares no pude ser capaz de preparar con la antelación deseada: aprovechaba trayectos en coche, y demás tiempos muertos para ir amontonando ideas en mi cabeza, de modo que en el día demenosuno tenía un batiburrillo mental muy abundante pero poco definido de cómo quería que fuera la cosa.

Afortunadamente, Fate no requiere que para introducir un personaje en la partida tengas que calcular sus puntos de vida, sus bonificaciones de ataque y equipo detallado a nivel de velocidad, peso y color (si, estoy pensando en D&D, pobre, siempre lo pongo de mal ejemplo, con lo que me gusta) y mucho menos la versión de Fate que estoy pepetrando modificando para Star Wars, mucho más sencilla, orientada a sentarse y jugar.