Puedes ver un análisis del libro que lo inició todo aquí Libros cyberpunk: Neuromante.Hoy, otro de los "must have" (iba a poner "lo que hay que tener", pero es que me suena un poco raro, así que aún en contra de mi voluntad, conservo el anglicismo) que todo rolero debería de tener, junto a Pendragón y Star Wars d6. Se trata ni más ni menos que de Cyberpunk 2020, un juego desarrollado en 1990 por R. Talsorian Games, y editado en España por M+D editores y La Factoría de Ideas. No lo busquéis, hace ya tiempo que no lo tienen en catálogo.
Al final de este artículo os enlazo una entrevista que me hizo Dogui en su podcast "Yo no leí a Tolkien" (podcast que muchos añoramos) por si alguno prefiere tener más información que la que hay en este artículo o quiere oirlo de mi boca misma en el metro en lugar de tener que leerlo. Suena Led Zeppelin, así que mal mal no os va a sentar...
La ambientación:
Lluvia. La red. Ciberimplantes. Yakuza. Violencia. Eso es Cyberpunk. Un poquito de "Blade Runner", otro poquito de "Johnny Mnemonic", lo sazonamos con "El cortador de césped" y una pizquita de "Ghost in the Shell" y a la batidora. Creo que se coge el concepto. El mundo ha evolucionado mucho tecnológicamente, a la vez que se ha ido corrompiendo al mismo ritmo. Los jugadores interpretan a miembos de un grupo de mercenarios, que funcionan como si se un grupo de aventureros de D&D se tratara, básicamente trabajando por dinero.
Este juego sí que es una maravilla de la economía: En 254 páginas (tapa blanda) tienes todo lo necesario para jugar. Todo. Nada de manuales extra para el Director, ni de reglas adicionales, nada. Todo en uno. En el libro encontraréis todo el sistema, una extensa lista de equipo futurista y ciberequipo, reglas especiales para meterse en la red como Johnny Mnemonic, reglas especiales de drogas, un capítulo entero de combate, una aventura e ideas para alrededor de otras diez. Personalmente, he jugado y dirigido durante años únicamente armado con este libro y nunca eché en falta nada mas.
El aspecto gráfico conserva, obviamente, el estilo de los 90 de lo que se creía en los 80 que sería el siglo XXI, con ilustraciones de algunos artistas no muy conocidos (como el traductor, que debió decir "aquí pongo yo un dibujo mío por mis c... y lo puso) y otros que después se consagrarían en el medio, como Paolo Parente.
