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Kenders

El otro día estaba leyendo este artículo en el siempre recomendable blog Las cosas de Crom y me preguntaba: 

a) ¿Cómo es que puede haber tenido tan malas experiencias con los kender?
b) ¿De verdad aún hay gente que utiliza los kender para arruinar las partidas y fastidiar al personal?

Es por eso que hoy, lejos de salir en defensa de los adorables, temerarios valientes y siempre entrañables kender (bueno, quizá no tan lejos) quiero dar algunos consejos para que llevar un kender en una partida sea algo igual de divertido para el director, el kender en sí y el resto de jugadores.

Apropiadores:
Lamentablemente se suele identificar de manera casi exclusiva a los kender por su gusto por lo ajeno: Un kender coge cosas de otras personas, incluso rebuscando en sus pertenencias, simplemente por curiosidad o por herencia genética. Lamentablemente también, ésto ha servido para que muchos jugadores hagan uso de esa caractarística de forma infantil inmadura inapropiada para fastidiar al resto de jugadores.

Hay que recordar tanto a directores como a jugadores que lo que mueve al kender a robar no es el valor del objeto ni la importancia del mismo. Es por esto que no es creíble que un kender que ya tenga una poción de curar en sus bolsillos se haga con todas las del grupo (lo que además podría provocar en un momento dado, la muerte de aquél que contaba con la suya de la mochila para salvar el pellejo).

Análisis fotográfico: Relatos de la lanza

Nota: Sentimos haber publicado tan tarde hoy, pero hemos alargado tanto cuanto hemos podido el artículo de Selenio para que el mayor número de gente pudiera verlo y conocer su blog.

Hoy nos acompaña la razón por la que durante un día fui el hombre más dichoso de este plano: Junto con la caja de D&D, que era lo que presuntamente uno compraba en la puja, te enviaban "de regalo" la caja azul de Dragonlance que publicó Ediciones Zinco; que ni que decir tiene, era la verdadera razón por la que yo pujé por el artículo.

Desistí ya de encontrar una caja en perfecto estado, y bueno, de la que me llegó no me puedo quejar. La caja en sí tiene bastantes desperfectos, y el libro principal se nota que también ha llevado su uso, pero la pantalla, los mapas y el cuadernillo de personajes y destroquelables estaban en un estado inmejorable. Empecemos pues con las fotos: